Las plantas
podrían llegar a considerarse de las más antiguas compañeras del hombre. Y es
su capacidad para decorar y para hacernos sentir bien con su sola presencia en
nuestras casas, lo que hace que la tendencia a convivir con ellas venga pisando
muy fuerte. Aún así creo que se siguen teniendo muy pocas. Es bien es sabido
por todos que las plantas tienen numerosísimos beneficios como la reducción del
nivel de polvo y de CO2, el aumento de la humedad del ambiente o la disminución
del ruido.
Además, la
variedad es infinita, por lo que hay plantas para todas las estancias, todos
los gustos y para todo tipo de personas. Así que si eres de esos que no quiere
tener plantas por miedo a no saberlas cuidarlas bien, solo tienes que pedir
consejo de expertos y ellos sabrán qué plantas se adaptan mejor a ti. Y si eres
de los que no las tiene por "temor" a no saber cómo colocarlas solo
tienes que leer este post.
Aquí van algunos
consejos para colocarlas en algunas de las principales estancias.
¡¡Empezamos!!
Al lado del sofá:
en su versión maxi altura y maxi volumen colocadas en grandes macetas de
cerámica o mimbre, quedan impactantes. Yo escogería plantas que superen el
metro y medio de altura con amplio follaje y hojas verde intenso como la yuca,
la kentia, el árbol lira o la monstera. Colocadas al lado del sofá o justo
detrás de este y procurando que haya alguna ventada cercana para no privarlas
de una de sus fuentes de alimentación: la luz.

En un
rincón de lectura: ya sea en el suelo o en una mesita auxiliar próxima a
nuestra butaca de lectura. Muchos estudios aseguran que refuerzan la
concentración. Y yo me lo creo. Si decidís ubicarlas en el suelo, con una
planta de media altura tenéis suficiente. De hojas y cuerpo esbelto como el
pandano, arecas o drácenas. Sobre alfombras étnicas y colocadas en macetas
decapadas pueden ser un buen combo. Otra opción es ponerlas sobre una
mesita. En este caso las plantas han de ser algo más frondosas y de pequeño
tamaño. Yo dejaría que colonizaran toda la mesa, no dejaría ni un hueco libre.
Las adornaría con una lámpara de pie de estilo boho- industrial y haría que las
macetas fueran en coloridos tonos pastel.

En la
cocina: no solo crean una atmósfera agradable por el verdor que nos ofrecen
sino que muchas de ellas pueden actuar como auténticos ambientadores o buenos
condimentos para nuestras comidas. Yo optaría por plantas del tipo del romero,
hierbabuena, albahaca, tomillo o perejil. Como mejor quedan es en cubiletes,
macetas colgantes o en pequeñas macetas coloridas en las estanterías.
En la
mesa: lo mejor es que nos decantemos por plantas de pequeño tamaño y hojas
diminutas, ya sean finas o carnosas. Os va a quedar muy cuco si agrupáis varias
de diferentes alturas y en macetas con el mismo diseño y acabado. Una opción
muy chula es ponerlas en una bandeja de mesa metálica y con algún toque de
color. Podéis mezclar cactus enanos, mini aloes, bonsais y pequeños helechos
como el culantrillo.
Encima de
algún mueble: ¿por qué poner solo una si podemos poner muchas? Combinar cactus,
peperomias, luidisias y echeverias puede ser todo una cierto si lo que queremos
es dar un toque de color y alegría a nuestros muebles. Ya sean en macetas o en
terrarios de cristal o metal... cualquier estilo de mobiliario no se resiste
ante esta mezcla. Y, por supuesto, todas ellas acompañadas de pequeños
jarrones, figuras étnicas llamativas y lámparas vintage.

En el dormitorio:
existe la creencia popular de que las plantas se "comen" el oxígeno
durante la noche y aunque esa creencia es cierta, numerosos estudios desvelan
que el porcentaje de absorción de oxígeno por su parte no debe preocuparnos en
absoluto, por lo que podemos convivir con ellas durante la noche sin
asfixiarnos. Para aquellos que decidáis "arriesgaros" os
recomiendo que las que elijáis sean aquellas que ayudan al descanso, tal como
la lavanda, el aloe vera, el jazmín o la maravillosa planta de araña. Todas
ellas tienen un tamaño perfecto para cualquier tipo de dormitorio.
Si nos decantamos por plantas
con flores como el jazmín se deberán poner encima de algún mueble importante
como una cómoda o un arcón. Si no te gusta mezclar muebles y plantas elegiría
el suelo y siempre en un sitio próximo a la ventana... esto nos va a
proporcionar un contraste de verde y luz increíble. Si por el contrario
prefieres las alturas, un estante ubicado encima de la cama sería el aliado
perfecto pero ojo, en este solo se colocarán plantas de pequeño tamaño: las
mini aloe y la lavanda aquí tienen mucho terreno ganado;) Y si las envuelves en
maceteros de papel mejor que mejor.

En
estanterías: para este tipo de muebles no dudaría en poner potos, marantas o
ficus colgantes. Junto con libros o figuras son un buen complemento visual.
Siempre las ubicaremos en las baldas más altas. Las macetas han de ser
impactantes y para ello nada mejor que utilizar materiales como el cobre o el
metal dorado.
¿Qué os
ha parecido el post de hoy?